Oftalmología
El estuche de las lentillas puede estar más contaminado que la taza del váter: los errores que debes evitar
El cuidado del estuche y la higiene de las lentes de contacto son fundamentales para reducir el riesgo de infecciones oculares
Para miles de personas, ponerse las lentillas cada mañana forma parte de su rutina diaria. Colocarlas, retirarlas y guardarlas se convierte en un gesto automático que, precisamente por ser tan habitual, puede llevar a descuidar algunas normas básicas de higiene.
Sin embargo, las lentes de contacto están en contacto directo con la superficie del ojo y requieren una manipulación y conservación adecuadas. Un pequeño descuido, especialmente relacionado con el estuche de las lentillas, puede favorecer la proliferación de microorganismos y aumentar el riesgo de sufrir complicaciones oculares.
Oftalmología: canales, vídeos y artículos | LlaveTV
El oftalmólogo Fausto Ardila ha llamado recientemente la atención sobre este problema a través de un vídeo publicado en redes sociales. El especialista advierte de que el estuche donde se guardan las lentes de contacto puede convertirse en un importante foco de contaminación si no se mantiene correctamente.
De hecho, una de las afirmaciones que más ha llamado la atención es que el estuche puede llegar a estar más contaminado que otras superficies del baño.
¿Por qué el estuche de las lentillas puede acumular microorganismos?
El interior del estuche reúne varias condiciones que pueden favorecer la contaminación: humedad, restos de solución, contacto frecuente con las manos y una limpieza o sustitución inadecuadas.
El problema puede agravarse cuando se utiliza agua del grifo para limpiar las lentillas o el estuche. El agua no es un producto diseñado para desinfectar las lentes de contacto y puede contener microorganismos que, en determinadas circunstancias, pueden provocar infecciones oculares.
Por este motivo, las recomendaciones de higiene de las lentes de contacto insisten en utilizar exclusivamente la solución específica indicada para cada tipo de lentilla y seguir las instrucciones proporcionadas por el fabricante y por el profesional de la salud visual.
Acanthamoeba y lentillas: una infección que puede ser grave
Entre los microorganismos relacionados con determinadas infecciones asociadas al uso de lentes de contacto se encuentra Acanthamoeba, un microorganismo presente en el medio ambiente que, en circunstancias poco frecuentes pero potencialmente graves, puede causar queratitis por Acanthamoeba.
Esta infección afecta a la córnea y puede provocar dolor ocular, enrojecimiento, sensibilidad a la luz, lagrimeo y alteraciones de la visión. Su tratamiento puede ser complejo, por lo que la prevención y una correcta higiene de las lentes de contacto tienen una importancia especial.
No significa que utilizar lentillas sea peligroso. Las lentes de contacto pueden utilizarse de forma segura cuando se siguen correctamente las indicaciones del profesional y las normas de mantenimiento e higiene.
Los principales errores al utilizar lentillas
Muchas complicaciones relacionadas con las lentes de contacto pueden prevenirse evitando determinados hábitos cotidianos.
1. Limpiar las lentillas o el estuche con agua del grifo
Es uno de los errores más importantes que deben evitarse.
Las lentillas no deben entrar en contacto con agua del grifo, agua embotellada, agua de piscina, agua de mar o cualquier otra fuente de agua, salvo que un profesional sanitario indique expresamente lo contrario para un producto concreto.
La solución para lentes de contacto debe utilizarse siguiendo las instrucciones del fabricante.
2. No lavarse las manos antes de manipularlas
Antes de ponerse o quitarse las lentillas es importante lavarse las manos con agua y jabón y secarlas completamente.
Manipular las lentes con las manos sucias puede transferir microorganismos directamente al ojo o contaminar el propio estuche.
3. Reutilizar la solución de mantenimiento
Otro error frecuente consiste en conservar la solución que ya ha estado en contacto con las lentes y volver a utilizarla.
La solución debe utilizarse de acuerdo con las indicaciones del producto. En general, no debe reutilizarse la solución usada ni rellenarse el estuche añadiendo producto nuevo sobre el anterior.
4. Descuidar la limpieza del estuche
El estuche también necesita atención.
Después de colocar las lentillas, debe vaciarse y mantenerse según las instrucciones de la solución utilizada. Además, debe dejarse secar adecuadamente y sustituirse con la frecuencia recomendada.
No basta con mantener las lentes limpias si el recipiente donde se almacenan permanece contaminado.
5. Utilizar las lentillas durante más tiempo del recomendado
Cada lente de contacto tiene unas condiciones específicas de utilización y sustitución.
Utilizar una lentilla más tiempo del indicado puede incrementar determinados riesgos y comprometer la comodidad y la salud ocular.
Por ello, es importante respetar las recomendaciones del fabricante y del profesional que ha realizado la adaptación.
¿Cada cuánto tiempo hay que cambiar el estuche de las lentillas?
El estuche no debería conservarse indefinidamente.
La frecuencia de sustitución puede variar en función del tipo de solución y de las recomendaciones del fabricante. Por eso, lo más adecuado es seguir las indicaciones del producto y del profesional de la visión, en lugar de establecer una única frecuencia válida para todas las personas.
Como norma general de higiene, no conviene esperar a que el estuche presente suciedad visible, deterioro o acumulación de residuos para sustituirlo.
¿Se puede dormir con lentillas?
Dormir con lentes de contacto puede aumentar el riesgo de determinadas complicaciones, especialmente cuando el tipo de lente no está específicamente indicado para uso nocturno.
Por eso, salvo que el profesional haya prescrito expresamente un régimen de uso que permita dormir con ellas, las lentillas deben retirarse antes de dormir.
También es importante respetar el número máximo de horas de utilización recomendado.
Otros hábitos para cuidar la salud visual
La higiene de las lentillas es solo una parte del cuidado de los ojos.
Existen otros hábitos que pueden contribuir al bienestar visual:
- Realizar descansos durante periodos prolongados frente a pantallas.
- Aplicar la regla 20-20-20 como estrategia para reducir la fatiga visual: cada 20 minutos, mirar durante unos 20 segundos a una distancia aproximada de 20 pies, unos 6 metros.
- Utilizar gafas de sol con protección frente a la radiación ultravioleta.
- No compartir lentillas ni productos relacionados con su mantenimiento.
- Respetar las revisiones recomendadas por el profesional de la salud visual.
- Consultar rápidamente ante dolor ocular, pérdida de visión, fotofobia intensa, secreción o enrojecimiento persistente.
¿Leer con poca luz daña los ojos?
Existen numerosos mitos relacionados con la salud ocular.
Leer con poca iluminación puede resultar incómodo y favorecer la fatiga visual, pero no significa que leer en esas condiciones vaya a producir necesariamente un daño permanente en los ojos.
De la misma manera, utilizar gafas no hace que los ojos se vuelvan más débiles. Las gafas permiten corregir determinados defectos refractivos para mejorar la visión.
La clave está en diferenciar los mitos sobre la visión de las recomendaciones basadas en evidencia y consultar a un profesional cuando aparecen síntomas o cambios en la capacidad visual.
La higiene de las lentillas es clave para proteger la córnea
Las lentes de contacto ofrecen una gran comodidad a millones de personas, pero requieren responsabilidad y unos hábitos de higiene adecuados.
El estuche, las manos, la solución de mantenimiento y la propia lente forman parte de una misma cadena de cuidado. Si uno de estos elementos se descuida, puede aumentar el riesgo de contaminación y de complicaciones.
Especialmente importante es recordar una norma sencilla: las lentillas y el agua no deben mezclarse y nunca deben manipularse sin haberse lavado y secado correctamente las manos.
Ante dolor, enrojecimiento importante, sensibilidad a la luz o disminución de la visión mientras se utilizan lentillas, lo recomendable es retirarlas y consultar con un profesional sanitario.
Más información sobre oftalmología y salud visual en LlaveTV
La salud ocular y el cuidado de la visión abarcan mucho más que el uso correcto de las lentes de contacto. La prevención, las revisiones oftalmológicas, las enfermedades oculares, los avances en diagnóstico y tratamiento y los nuevos recursos para cuidar la visión son temas de gran interés para cualquier persona.
Para ampliar información sobre estos contenidos, puedes consultar el canal de Oftalmología de LlaveTV, donde se reúnen artículos, vídeos y contenidos relacionados con la salud visual, las patologías oculares, la prevención y los avances en oftalmología.
De esta forma, quienes estén interesados en el cuidado de los ojos pueden encontrar en un mismo espacio contenidos sobre visión, lentes de contacto, enfermedades oculares, tratamientos oftalmológicos y prevención de problemas visuales.