Oftalmología
Ojo seco después del verano: por qué septiembre es el mejor momento para revisar nuestra salud visual
El calor, el sol, el cloro, el aire acondicionado y el uso intensivo de pantallas pueden pasar factura a nuestros ojos
Con la llegada de septiembre recuperamos los horarios, volvemos al trabajo, los niños regresan al colegio y pasamos de nuevo muchas horas frente a ordenadores, teléfonos móviles y otros dispositivos digitales. Pero la vuelta a la rutina también puede poner de manifiesto algunos de los problemas oculares que se han ido acumulando durante el verano.
Entre ellos destaca especialmente el síndrome de ojo seco, una alteración que puede provocar escozor, sensación de arenilla, ojos rojos, picor, visión borrosa o cansancio ocular.
El doctor Carlos Barnés, director de OftalDex, el Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Dexeus, recomienda aprovechar el mes de septiembre para realizar una revisión oftalmológica y detectar posibles daños ocasionados durante el verano.
El verano puede afectar a la superficie ocular
Durante los meses de verano nuestros ojos están expuestos a diferentes factores que pueden alterar la película lagrimal y provocar irritación.
La radiación ultravioleta, el cloro de las piscinas, la arena de la playa, el viento y las altas temperaturas pueden favorecer la evaporación de la lágrima y alterar la superficie ocular.
Como consecuencia, muchas personas llegan al final de las vacaciones con los ojos más secos, rojos o irritados. En algunos casos aparece una sensación muy característica: tener arenilla o un cuerpo extraño dentro del ojo.
El problema puede agravarse cuando, después de las vacaciones, regresamos al trabajo o a las aulas y volvemos a pasar numerosas horas delante de una pantalla.
Las pantallas también favorecen el ojo seco
Uno de los principales factores relacionados con el aumento de las molestias oculares es el uso prolongado de dispositivos digitales.
Cuando fijamos la mirada en una pantalla durante mucho tiempo, tendemos a parpadear con menor frecuencia. Esto reduce la distribución de la lágrima sobre la superficie ocular y facilita su evaporación.
A esta situación se suma el aire acondicionado y la climatización de oficinas, colegios y otros espacios cerrados, que pueden reducir la humedad ambiental y aumentar todavía más la sensación de sequedad.
Por eso, la combinación de muchas horas de pantalla, aire acondicionado y una superficie ocular ya castigada durante el verano puede hacer que los síntomas aparezcan o se intensifiquen durante el mes de septiembre.
¿Cómo reconocer el ojo seco?
El ojo seco no siempre provoca un dolor intenso. De hecho, uno de los problemas es que sus primeros síntomas pueden parecer poco importantes y terminar normalizándose.
Entre las señales más habituales encontramos:
- 👁️ Sensación de arenilla o cuerpo extraño.
- 🔴 Ojos rojos.
- Picor y escozor.
- Sensación de pesadez ocular.
- Visión ligeramente borrosa.
- Cansancio después de utilizar pantallas.
- Mayor sensibilidad a la luz.
- Molestias al parpadear.
- Sensación de sequedad o falta de lubricación.
Cuando estas molestias aparecen de forma frecuente, es recomendable consultar con un profesional de la salud visual y no asumir que se trata simplemente de cansancio.
Uno de cada cinco adultos en España presenta ojo seco
Los datos del estudio nacional PrevEOS, realizado en 2025, reflejan la dimensión de este problema en España.
Según las cifras recogidas en el estudio, aproximadamente el 20 % de la población adulta española presenta ojo seco, lo que supone alrededor de 8 millones de personas.
Sin embargo, existe un importante infradiagnóstico. Solo una parte de las personas afectadas cuenta con un diagnóstico clínico, mientras que muchas otras conviven con síntomas que no han sido evaluados por un especialista.
El problema tampoco afecta únicamente a las personas mayores. El uso intensivo de móviles, ordenadores y otros dispositivos ha convertido el ojo seco en una preocupación cada vez más presente entre los jóvenes.
Los jóvenes tampoco se libran
Tradicionalmente, el ojo seco se asociaba principalmente a edades superiores a los 40 años. Sin embargo, el aumento del tiempo que pasamos delante de las pantallas está modificando esta tendencia.
Los datos del estudio PrevEOS apuntan a que 3 de cada 10 jóvenes españoles de entre 18 y 30 años presentan síntomas relacionados con el ojo seco.
En este grupo, además, el infradiagnóstico es especialmente elevado.
La utilización prolongada de teléfonos móviles, ordenadores, tabletas y otros dispositivos puede favorecer la aparición de molestias que, si se mantienen durante mucho tiempo, deberían ser valoradas por un especialista.
Septiembre, un buen momento para revisar la salud visual
Después de un verano de sol, playa, piscina, calor y cambios de hábitos, septiembre puede convertirse en un buen momento para realizar una revisión oftalmológica.
El objetivo no es únicamente detectar el ojo seco. Una revisión permite comprobar el estado general de la salud ocular y detectar posibles alteraciones que podrían haber pasado desapercibidas.
El doctor Carlos Barnés destaca que la detección temprana permite establecer el tratamiento adecuado y evitar que la sequedad ocular evolucione hacia un problema crónico que termine afectando a la calidad de vida.
Consejos para cuidar los ojos durante la vuelta a la rutina
Al recuperar el ritmo habitual de trabajo y estudio podemos adoptar algunas medidas sencillas para reducir las molestias oculares:
💧 Mantener una buena hidratación. Beber suficiente agua ayuda a mantener una adecuada hidratación general.
👀 Parpadear con frecuencia. Cuando trabajamos delante de una pantalla debemos intentar realizar pausas y evitar mantener la mirada fija durante largos periodos.
💻 Hacer descansos visuales. Conviene apartar periódicamente la mirada de la pantalla y enfocar objetos situados a mayor distancia.
🌬️ Evitar que el aire acondicionado o el ventilador incidan directamente sobre los ojos. El flujo constante de aire puede aumentar la evaporación de la lágrima.
☀️ Proteger los ojos del sol. Las gafas de sol homologadas con protección frente a la radiación ultravioleta ayudan a proteger los ojos durante la exposición solar.
👁️ Consultar al especialista si las molestias persisten. El uso de lágrimas artificiales u otros tratamientos debe adecuarse a las necesidades de cada persona y, especialmente cuando los síntomas son frecuentes, es conveniente consultar con un profesional.
Cuidar la vista también forma parte de la vuelta a la rutina
La vuelta al colegio y a la oficina no debería significar únicamente recuperar horarios y obligaciones. También es un buen momento para prestar atención a nuestra salud visual.
El ojo seco puede comenzar con pequeñas molestias que muchas personas terminan ignorando. Sin embargo, síntomas como el escozor, la sensación de arenilla, el enrojecimiento o la visión borrosa recurrente son señales que conviene tener en cuenta.
Después de un verano de exposición al sol, calor, piscina y playa, septiembre puede ser el momento perfecto para revisar nuestros ojos y comenzar la nueva temporada cuidando también nuestra salud visual.
Importante: este contenido tiene carácter informativo y no sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento de un oftalmólogo. Ante molestias persistentes, cambios en la visión o dolor ocular, se recomienda acudir a un profesional sanitario.