Marlaska condena a la Policía en Ceuta: así es el terrible día a día
En las cámaras de Libertad Digital, Carlos Cuesta analiza la alarmante situación de desprotección que se vive en las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla. A pesar de las declaraciones triunfalistas del Ministerio del Interior y del propio ministro Fernando Grande-Marlaska, que alardean de haber incrementado el número de agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil hasta niveles muy superiores a la media nacional, la realidad que perciben los ciudadanos sobre el terreno es completamente diferente y sumamente preocupante. La discrepancia entre las cifras oficiales del Gobierno y la presencia policial efectiva en las calles es abismal. Mientras que el Ejecutivo defiende la existencia de un despliegue masivo, los testimonios directos confirman que es casi imposible ver patrullas operativas en las zonas calientes de la frontera, como la playa del Tarajal o el paso de Benzú. Los analistas del programa califican a los responsables gubernamentales de mentirosos crónicos, señalan que la mayor parte del personal computado se dedica a tareas administrativas en comisaría en lugar de proteger activamente la integridad del territorio nacional. Un aspecto especialmente crítico del debate es el papel desnaturalizado que se le ha asignado al Ejército en esta crisis migratoria y de seguridad. Aunque hay miles de soldados desplegados en la zona, estos carecen de competencias policiales, no disponen de un mando operativo claro y, lo que es más grave, se les prohíbe portar o utilizar armamento real. Esta situación convierte de facto a nuestros militares en meras dianas inmóviles, un despliegue de cartón piedra diseñado únicamente para salvar la imagen del Ejecutivo ante la opinión pública, pero totalmente inútil para la defensa del país, que requiere de una solución militar firme y sin complejos. La tertulia advierte de que el verdadero plan de Marruecos no consiste en una invasión militar al uso, sino en una estrategia de desgaste asimétrico orientada a convertir a Ceuta y Melilla en ciudades inhabitables para los españoles. A través de la presión migratoria descontrolada, el fomento de la delincuencia y la asfixia económica, el reino alauita busca que la población local termine abandonando el territorio, allanando así el camino para reclamar la soberanía de estas plazas españolas. #carloscuesta #elprogramadecuesta #pedrosanchez #invasionceuta