Alcances y límites éticos en el proceso de psicodiagnóstico infantil con los protagonistas
El proceso de psicodiagnóstico infantojuvenil requiere un manejo ético centrado en el niño como sujeto de derechos. Esto implica respetar su confidencialidad, evitar alianzas exclusivas con los adultos y asegurar que el menor participe activamente en las decisiones sobre su evaluación. El psicodiagnóstico infantojuvenil es un proceso cuyo objetivo es definir un diagnóstico del estado de salud mental para orientar un tratamiento. A diferencia del trabajo con adultos, este involucra múltiples informantes como padres, el colegio y el propio niño, cuyas versiones del motivo de consulta pueden no coincidir. El psicólogo debe manejar fenómenos transferenciales multifocales y evitar alianzas que excluyan al menor, integrando todas las perspectivas para definir el marco de la evaluación psicológica en las áreas afectiva, cognitiva y relacional del paciente. Las consideraciones éticas son fundamentales, destacando el principio de confidencialidad, que solo se rompe si la vida del menor o de un tercero está en riesgo. El niño tiene derecho a ser informado sobre el proceso, a que se le diga la verdad y a participar en la toma de decisiones. Una correcta devolución de la información a padres y al niño es crucial para desestigmatizar y evitar rótulos diagnósticos, especialmente en el contexto escolar. El trabajo interdisciplinario con otros profesionales también debe gestionarse con estricto resguardo de la privacidad. P: ¿Cómo se aplica el principio de confidencialidad en el psicodiagnóstico con niños y adolescentes? R: El principio de confidencialidad se aplica igual que en adultos, resguardando bajo secreto profesional todo lo conversado en sesión. Se rompe únicamente si la vida del paciente o de un tercero está en riesgo. Con adolescentes, se debe proteger su intimidad y autonomía, pero se informa a los padres si existen conductas de riesgo, negociando con el joven la forma de comunicar la información. P: ¿Cuáles son los derechos básicos de un niño durante una evaluación psicológica? R: Un niño tiene derecho a saber qué hace un psicólogo, por qué es llevado a consulta y quién solicita la evaluación. También tiene derecho a manifestar su conformidad o desacuerdo, a que se resguarde su privacidad, a participar en la toma de decisiones sobre su proceso y a recibir los resultados de la evaluación mediante una devolución adaptada a su edad y nivel de comprensión. P: ¿Cómo se deben manejar los informes psicológicos solicitados por los colegios? R: Para evitar etiquetas y proteger la privacidad del paciente, los informes para colegios deben gestionarse con cautela. Se recomienda utilizar la fórmula "diagnóstico reservado" en los documentos, informando solo que el niño está en tratamiento. Esto evita la divulgación de patologías específicas a personal no tratante, como profesores o inspectores, cumpliendo con el secreto profesional y resguardando la información sensible. Docente: María José Correa Más información sobre seminarios y actividades formativas de ADIPA en: Chile: https://adipa.cl/seminarios México: https://adipa.mx/seminarios Colombia: https://adipa.co/seminarios