Nutrición
Nutrición sin mitos: qué hay de cierto sobre los alimentos que consumimos
La nutricionista Anabel Cornier Terrazas desmonta algunas de las creencias más extendidas sobre alimentación: desde el consumo de huevos y lácteos hasta la hidratación, las proteínas y el ayuno intermitente. Su principal recomendación es evitar eliminar alimentos sin asesoramiento profesional y consultar siempre fuentes respaldadas por evidencia científica.
Las recomendaciones sobre alimentación se multiplican en las redes sociales y, en muchas ocasiones, generan confusión sobre qué debemos comer, qué alimentos conviene evitar y cuáles son los hábitos realmente saludables. Frente a esta avalancha de información, la nutricionista Anabel Cornier Terrazas participó en una entrevista en Radio Activa para aclarar algunos de los mitos más extendidos sobre nutrición y explicar qué dice la evidencia acerca de diferentes alimentos y prácticas alimentarias.
La alimentación saludable no consiste en eliminar productos de manera indiscriminada ni en seguir tendencias que prometen resultados rápidos. Como recordó la profesional, las necesidades nutricionales dependen de cada persona, sus hábitos, su actividad física y su estado de salud.
Para profundizar en estos temas y descubrir más consejos sobre alimentación equilibrada, puedes visitar nuestra sección de Nutrición.
Las legumbres y las verduras pueden provocar hinchazón, pero no hay que eliminarlas
Uno de los primeros asuntos abordados durante la entrevista fue la hinchazón abdominal que algunas personas experimentan después de consumir legumbres, semillas o determinadas verduras.
Alimentos como las lentejas, los porotos, el brócoli o la coliflor pueden producir gases y distensión abdominal, especialmente en personas que no están acostumbradas a consumir suficiente fibra.
La nutricionista explicó que cuando existe un consumo habitual reducido de verduras y otros alimentos ricos en fibra, introducirlos de golpe puede provocar molestias digestivas.
Para mejorar la tolerancia a las legumbres, recomendó dejarlas en remojo desde el día anterior, durante al menos 12 horas, e incorporarlas progresivamente a la alimentación.
No obstante, si la hinchazón es persistente, aparece desde las primeras horas del día o interfiere con las actividades cotidianas, es importante consultar con un profesional. Entre las posibles causas pueden encontrarse intolerancias alimentarias, gastritis o síndrome de intestino irritable.
El mate también hidrata y el huevo no es necesariamente enemigo del colesterol
Otra creencia habitual es que el mate no contribuye a la hidratación. Sin embargo, Cornier Terrazas explicó que esta infusión sí aporta líquidos al organismo, aunque no debería convertirse en la única fuente de hidratación.
La recomendación es acompañar su consumo con agua. Para quienes tienen dificultades para beber agua sola, una alternativa puede ser añadir unas gotas de limón o frutas de temporada para darle sabor.
La entrevista también abordó uno de los mitos más conocidos sobre alimentación: que comer huevos eleva necesariamente el colesterol malo.
La nutricionista recordó que los niveles de colesterol dependen de diferentes factores, entre ellos el estilo de vida, la actividad física y el conjunto de la alimentación. Por eso, no resulta adecuado responsabilizar a un único alimento de manera aislada.
El huevo aporta proteínas y puede ser una alternativa interesante para quienes tienen dificultades para consumir carne. En personas con colesterol elevado, la recomendación es valorar cada caso individualmente y revisar también otros hábitos alimentarios, como el consumo frecuente de frituras.
Proteínas y carbohidratos: el organismo necesita un equilibrio
Las dietas ricas en proteínas han ganado popularidad en los últimos años, pero centrarse exclusivamente en este nutriente puede llevar a descuidar otros componentes fundamentales de la alimentación.
Cornier Terrazas explicó que las necesidades de proteínas varían según el peso corporal, la actividad física y las condiciones de salud de cada persona.
También destacó la importancia de los carbohidratos, ya que constituyen una fuente de energía esencial para el organismo, especialmente durante la práctica de ejercicio físico.
Una alimentación equilibrada debe aportar proteínas, carbohidratos, grasas y el resto de nutrientes necesarios, en cantidades adaptadas a las características y necesidades individuales.
¿Es necesario añadir sal, vinagre o cúrcuma al agua para hidratarse?
En redes sociales circulan numerosas recomendaciones que proponen añadir sal, vinagre o cúrcuma al agua para mejorar su absorción o potenciar sus efectos.
La nutricionista fue clara al respecto: el agua sigue hidratando por sí misma y no necesita estos ingredientes para cumplir su función.
Las personas que realizan actividad física intensa y prolongada pueden necesitar estrategias específicas para reponer líquidos y electrolitos. Sin embargo, para la población general y quienes practican ejercicio recreativo, el agua suele ser suficiente.
Durante la entrevista también se habló de la conocida recomendación de beber dos litros de agua al día. Según explicó, se trata de una referencia general y una estimación individualizada puede calcularse tomando como orientación 35 mililitros por kilo de peso corporal.
En cualquier caso, las personas con enfermedades renales u otras condiciones médicas deben seguir las indicaciones específicas de sus profesionales sanitarios sobre la cantidad de líquidos que pueden consumir.
Agua con limón y ayuno intermitente: no existen soluciones milagrosas
El agua con limón en ayunas es otra de las prácticas que suelen aparecer en publicaciones relacionadas con la pérdida de peso.
Sin embargo, Cornier Terrazas aclaró que beber agua con limón no tiene propiedades adelgazantes ni provoca una quema directa de grasa. En algunas personas, tomar agua por la mañana puede favorecer el tránsito intestinal, especialmente cuando existe estreñimiento, pero esto no debe confundirse con un efecto para perder peso.
Otro de los temas tratados fue el ayuno intermitente, una modalidad de alimentación que se presenta con frecuencia en redes sociales como una fórmula para adelgazar y mejorar la salud.
La nutricionista explicó que puede ayudar a algunas personas a reducir el consumo total de calorías, pero no garantiza resultados por sí mismo.
El resultado dependerá también de la calidad y la cantidad de los alimentos que se consuman durante las horas en las que está permitido comer. Si la alimentación sigue siendo desequilibrada o aporta más energía de la necesaria, el ayuno no asegurará una pérdida de peso.
Además, advirtió que esta práctica requiere especial precaución en personas con trastornos de la conducta alimentaria, ya que las restricciones pueden agravar estas situaciones.
Eliminar los lácteos sin una razón médica puede provocar carencias nutricionales
La intolerancia a la lactosa también ocupó parte de la conversación. La profesional explicó que algunas personas producen menos lactasa con el paso de los años. Esta enzima es la encargada de facilitar la digestión de la lactosa presente en la leche.
Cuando aparecen gases, hinchazón o molestias intestinales después de consumir leche o yogur, puede ser conveniente evaluar una posible intolerancia.
Sin embargo, antes de retirar los lácteos de la dieta, recomendó realizar los controles correspondientes. Actualmente existen alternativas sin lactosa y opciones vegetales para quienes no toleran determinados productos.
La nutricionista insistió en que eliminar grupos completos de alimentos sin una indicación profesional puede generar deficiencias nutricionales. Los lácteos, por ejemplo, aportan nutrientes como calcio, fósforo y proteínas.
Por ello, si no existe una intolerancia o una contraindicación, no hay motivos para retirar automáticamente todos los productos lácteos de la alimentación.
Alimentación saludable y economía: comer mejor también depende de los recursos disponibles
Durante la entrevista también se abordó una realidad que condiciona los hábitos alimentarios de muchas familias: la situación económica.
La nutricionista señaló que sustituir habitualmente las comidas por productos como alfajores, panchos o alimentos ultraprocesados puede tener consecuencias negativas a largo plazo.
Ante esta situación, defendió la importancia de adaptar las recomendaciones nutricionales a los recursos disponibles y buscar alternativas más saludables y asequibles.
Las frutas de temporada, por ejemplo, pueden representar una opción económica para incorporar alimentos nutritivos a la dieta diaria.
El objetivo no debe ser seguir una alimentación perfecta o basada en productos costosos, sino mejorar progresivamente los hábitos con opciones accesibles y equilibradas.
Cómo reconocer consejos de nutrición fiables en las redes sociales
Al finalizar la entrevista, Cornier Terrazas puso el foco en la cantidad de información sobre alimentación que circula diariamente por internet.
Su recomendación es comprobar quién está detrás de cada publicación y verificar que la información proceda de profesionales cualificados y matriculados.
También aconsejó desconfiar de los mensajes que prometen resultados extraordinarios a partir de un alimento concreto, una bebida o una práctica determinada.
No existe un alimento capaz de producir grandes cambios por sí solo. La salud depende de un conjunto de hábitos mantenidos en el tiempo y adaptados a las necesidades de cada persona.
La nutricionista recordó, además, que una recomendación que puede resultar adecuada para alguien no tiene por qué serlo para otra persona. Los antecedentes, las condiciones de salud y el contexto individual son fundamentales a la hora de tomar decisiones sobre alimentación.
La clave está en una alimentación equilibrada y personalizada
Las declaraciones de Anabel Cornier Terrazas dejan una idea fundamental: alimentarse bien no significa eliminar alimentos, seguir todas las tendencias que aparecen en internet ni buscar soluciones milagrosas.
La mejor estrategia consiste en mantener una alimentación variada y equilibrada, prestar atención a las señales del organismo y consultar con profesionales cuando aparecen molestias persistentes o existen necesidades nutricionales específicas.
Antes de eliminar un grupo de alimentos, iniciar un ayuno o adoptar una dieta restrictiva, conviene buscar asesoramiento profesional y comprobar que la recomendación está respaldada por evidencia científica.
Porque, en nutrición, el contexto importa tanto como los alimentos que ponemos en el plato.