Dermatología
Inteligencia artificial y cáncer de piel: una nueva herramienta permite analizar lesiones desde el móvil
La inteligencia artificial aplicada a la dermatología continúa avanzando y podría transformar la forma en la que se realiza la detección precoz del cáncer de piel. Una nueva tecnología permite analizar lesiones cutáneas utilizando únicamente un teléfono inteligente convencional, sin necesidad de disponer de un dermatoscopio o de equipamiento especializado.
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La herramienta, denominada DERM Zero, ha sido desarrollada por Skin Analytics y está diseñada para realizar una evaluación autónoma de lesiones cutáneas a partir de imágenes tomadas con un smartphone.
El objetivo es acercar determinadas evaluaciones dermatológicas a Atención Primaria, farmacias y otros entornos asistenciales, reduciendo la dependencia de equipamiento específico y facilitando el acceso a una valoración inicial.
La compañía presentó DERM Zero el 16 de junio de 2026 durante el evento HLTH Europe, celebrado en Ámsterdam. Según Skin Analytics, se trata de una solución con marcado CE de Clase III para realizar evaluaciones autónomas de cáncer de piel desde un teléfono inteligente convencional.
La inteligencia artificial entra en la detección del cáncer de piel
El cáncer de piel constituye uno de los grandes retos de la dermatología debido a su elevada frecuencia y a la importancia de identificar determinadas lesiones sospechosas de forma temprana.
Hasta ahora, muchas herramientas de análisis de lesiones cutáneas basadas en inteligencia artificial requerían equipos específicos para obtener las imágenes.
DERM Zero plantea un modelo diferente: utilizar la cámara de un smartphone convencional como punto de partida para realizar el análisis.
La tecnología se basa en la plataforma DERM, desarrollada por Skin Analytics y utilizada desde hace años en circuitos asistenciales del NHS británico. Según los datos publicados por la propia compañía, DERM ha sido utilizado en más de 230.000 pacientes y en 24 hospitales del NHS en el momento del lanzamiento de DERM Zero.
¿Cómo funciona DERM Zero?
El funcionamiento se basa en un proceso aparentemente sencillo.
El usuario realiza dos fotografías de la lesión:
- Una imagen de la zona corporal donde se encuentra.
- Una fotografía de aproximación del lunar o lesión.
A partir de estas imágenes, el sistema utiliza modelos de reconocimiento de patrones entrenados con grandes conjuntos de imágenes dermatológicas.
El objetivo es identificar características compatibles con lesiones benignas, precancerosas o cancerosas y establecer una decisión clínica dentro del uso previsto del dispositivo.
Según Skin Analytics, DERM Zero puede devolver en cuestión de segundos una decisión que indique que no es necesaria una actuación adicional o que recomiende dirigir al paciente hacia una evaluación especializada.
Una tecnología que no necesita dermatoscopio
Uno de los aspectos diferenciales de DERM Zero es que está diseñado para funcionar sin dermatoscopio.
Esto permite trasladar parte del proceso de evaluación a escenarios en los que disponer de equipamiento dermatológico especializado puede resultar más complicado.
La compañía señala que DERM Zero es compatible con diferentes modelos de teléfonos inteligentes y que su funcionamiento está pensado para entornos como Atención Primaria, farmacias y otros espacios comunitarios.
Esto no significa que el teléfono sustituya a toda la atención dermatológica, sino que la inteligencia artificial puede incorporarse como una herramienta dentro de determinados circuitos asistenciales.
¿Qué significa que tenga marcado CE de Clase III?
Uno de los elementos destacados de esta tecnología es su clasificación como dispositivo médico de Clase III bajo la normativa europea.
La clasificación Clase III corresponde al nivel de mayor riesgo dentro del sistema europeo de clasificación de determinados productos sanitarios y supone requisitos específicos de evaluación y control.
Skin Analytics explica que DERM es un dispositivo médico de inteligencia artificial con marcado CE de Clase III para su uso en evaluación del cáncer de piel.
En el caso de DERM Zero, la compañía presentó la posibilidad de trasladar esta tecnología a un smartphone estándar para realizar evaluaciones autónomas.
La experiencia acumulada en el NHS
DERM Zero no parte de una tecnología desarrollada desde cero.
Su funcionamiento se basa en la plataforma DERM, que Skin Analytics ha utilizado dentro de circuitos asistenciales del sistema sanitario británico.
En su presentación de junio de 2026, la compañía señaló que DERM llevaba seis años integrado en circuitos asistenciales del NHS y que había evaluado a más de 230.000 pacientes, identificando más de 20.000 cánceres según sus propios datos.
La página actual de rendimiento de Skin Analytics señala que la plataforma ha seguido ampliando su utilización clínica y supera posteriormente los 250.000 pacientes evaluados en el Reino Unido.
Estas cifras corresponden a la experiencia comunicada por el desarrollador y deben interpretarse dentro del contexto de los circuitos clínicos y las indicaciones para los que está autorizado el dispositivo.
De las aplicaciones de autodiagnóstico a los dispositivos médicos
La llegada de herramientas de inteligencia artificial al ámbito dermatológico no es completamente nueva.
Durante los últimos años han aparecido aplicaciones capaces de analizar fotografías de lunares y otras lesiones cutáneas.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre una aplicación de orientación o información y un dispositivo médico regulado para realizar una determinada función clínica.
DERM Zero se presenta precisamente dentro de esta segunda categoría.
Su finalidad no es simplemente proporcionar al usuario una estimación sobre la apariencia de un lunar, sino realizar una evaluación autónoma dentro de un marco regulado.
Por este motivo, la tecnología puede resultar especialmente relevante para el desarrollo de nuevos modelos de atención dermatológica.
¿Puede la IA sustituir al dermatólogo?
La expansión de la inteligencia artificial en medicina plantea una pregunta inevitable: ¿puede una herramienta de IA sustituir a un especialista?
La respuesta requiere matices.
DERM Zero está diseñado para realizar una función clínica concreta, no para sustituir todas las funciones de un dermatólogo.
La dermatología incluye mucho más que el análisis aislado de una imagen. La historia clínica, la exploración del paciente, la evolución de una lesión, el diagnóstico diferencial, la decisión terapéutica y el seguimiento forman parte de un proceso mucho más amplio.
La propia información de Skin Analytics sitúa DERM dentro de determinados circuitos de evaluación y derivación de pacientes, en los que la tecnología ayuda a clasificar lesiones y dirigirlas hacia la vía asistencial correspondiente.
Por tanto, el potencial de la IA está especialmente relacionado con apoyar y reorganizar determinados procesos asistenciales, más que con convertir un smartphone en un sustituto universal de la consulta dermatológica.
La importancia de detectar el cáncer de piel a tiempo
La detección temprana es uno de los principales objetivos en el abordaje del cáncer de piel.
Facilitar el acceso a determinadas evaluaciones puede ser especialmente relevante en sistemas sanitarios donde las consultas de dermatología soportan una elevada demanda.
La propuesta de DERM Zero consiste precisamente en desplazar parte de la evaluación hacia lugares más próximos al paciente y reducir la necesidad de utilizar determinados equipos especializados.
Según Skin Analytics, la plataforma DERM participa ya en una parte de las evaluaciones urgentes de cáncer de piel realizadas en Inglaterra.
Un teléfono móvil como nueva puerta de entrada a la dermatología
La principal novedad de DERM Zero está en la combinación de tres elementos:
Smartphone + inteligencia artificial + dispositivo médico regulado.
Hasta ahora, muchas soluciones de análisis dermatológico mediante imágenes estaban vinculadas a dispositivos específicos.
La posibilidad de utilizar un teléfono convencional abre la puerta a nuevos modelos de asistencia en los que determinadas evaluaciones puedan realizarse fuera del hospital.
Esto podría tener aplicaciones en:
- Atención Primaria.
- Farmacias.
- Centros sanitarios comunitarios.
- Programas de cribado y evaluación.
- Circuitos de derivación dermatológica.
El objetivo es acercar la tecnología al lugar donde se encuentra el paciente.
La IA también plantea nuevos retos
El avance tecnológico no elimina la necesidad de establecer controles, regulación y seguimiento.
En medicina, una herramienta de inteligencia artificial debe demostrar que funciona de forma adecuada para la finalidad para la que ha sido autorizada y mantenerse sometida a sistemas de control y vigilancia.
Skin Analytics explica que sus modelos no se modifican mediante un proceso de aprendizaje autónomo permanente: las nuevas versiones se someten a procesos de verificación y validación antes de su lanzamiento.
Esto resulta especialmente importante en tecnologías destinadas a intervenir en decisiones relacionadas con el cáncer.
La tecnología no sustituye la vigilancia de la piel
Aunque herramientas como DERM Zero pueden representar un avance en la evaluación de determinadas lesiones, la vigilancia personal de la piel continúa siendo importante.
Cambios en lunares, aparición de nuevas lesiones, modificaciones de tamaño, forma o color, sangrado o lesiones que no cicatrizan deben ser valorados por profesionales sanitarios.
Una fotografía analizada mediante inteligencia artificial no debe convertirse en una razón para ignorar una lesión que presenta cambios o síntomas.
La tecnología puede formar parte de un circuito asistencial, pero el contexto clínico sigue siendo fundamental.
Inteligencia artificial y dermatología: hacia una nueva forma de atención
La llegada de DERM Zero representa un ejemplo de cómo la inteligencia artificial está modificando la dermatología.
El paso de sistemas que requieren equipamiento especializado a herramientas capaces de funcionar desde un smartphone puede facilitar la creación de nuevos modelos asistenciales.
La combinación de imágenes, algoritmos de reconocimiento de patrones y dispositivos médicos regulados puede ayudar a reorganizar determinadas fases de la atención dermatológica.
Pero el verdadero impacto de estas tecnologías dependerá no solo de sus capacidades técnicas, sino también de su integración en los sistemas sanitarios, de la evidencia clínica disponible, de la regulación y de la correcta selección de los pacientes.
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Conclusión
La inteligencia artificial aplicada al cáncer de piel está entrando en una nueva etapa.
DERM Zero plantea la posibilidad de realizar determinadas evaluaciones autónomas de lesiones cutáneas utilizando únicamente un teléfono inteligente convencional, sin dermatoscopio y en cuestión de segundos.
La tecnología se apoya en la experiencia previa de DERM dentro del NHS y cuenta, según Skin Analytics, con marcado CE de Clase III para su uso previsto.
Su potencial reside especialmente en acercar determinadas evaluaciones dermatológicas a entornos asistenciales más próximos al paciente y contribuir a reorganizar los circuitos de detección y derivación.
Aun así, la IA debe entenderse como una herramienta dentro de la atención sanitaria y no como un sustituto universal de la dermatología clínica.
La combinación de tecnología, regulación, evidencia científica y supervisión sanitaria será determinante para definir hasta dónde puede llegar esta nueva generación de herramientas digitales para la detección del cáncer de piel.