EL EFECTO HALO (Documental de Psicología) - ¿Cuál es la TRAMPA de los PREJUICIOS y ESTEREOTIPOS?
El efecto halo es un sesgo cognitivo que modifica la percepción y el análisis de un individuo sobre uno – o varios – rasgos, destrezas y capacidades de un tercero a través de una única cualidad sin contar con datos suficientes que respalden dicha extrapolación. A lo largo del presente documental de psicología, se desarrollará en profundidad tanto el origen como funcionalidad y contratiempos de los prejuicios y estereotipos, así como las implicaciones que ostenta un tratamiento indebido de la información ambiental en la elaboración de juicios valorativos. ⌚ Línea temporal: 00:00-02:39 - Introducción. 02:39-12:57 - Prejuicios y estereotipos. 12:57-23:47 - El efecto halo. 23:47-28:02 - Conclusión. 🎙️ Apoya el canal ► patreon.com/ramtalks 🤝 También puedes apoyar el canal vía: Paypal: paypal.me/ramtalks Bitcoin: 1J8tdVXCNGRmhX1AXE43ELrocN3f41kd47 Ethereum: 1LuaK9b8hRf9w4a8dwgYxhStvH9rWX6g2v ¡Eh! ¿Nos vemos en mis redes sociales? 💣 Instagram ► https://www.instagram.com/ramtalks/ 💬 Twitter ► https://twitter.com/RamTalksYT ♣️ Facebook ► https://www.facebook.com/RamTalksYT 👨🏻💻 Edición ► https://www.instagram.com/nejemiproducciones A grandes rasgos, un prejuicio consta como el proceso de formación anticipada de un concepto o juicio sobre algún objeto, idea o persona. El término prejuicio procede del latín praeiudicium, cuyo significado es ‘juzgado de antemano’. De ahí que la definición de la Real Academia Española nos ayude a ampliar el bagaje semántico de la palabra – véase, «juzgar las cosas antes del tiempo oportuno o sin tener de ellas cabal conocimiento». A pesar de que el acto de prejuzgar ostente una connotación generalmente negativa en el núcleo social, nótese que esta última acepción abierta admitiría también implicaciones adaptativas – e incluso neutrales. En efecto, tan prejuicioso es el ser humano que prejuzga hasta la naturaleza misma de los prejuicios. A fin de cuentas, este modo de pensamiento aflora a partir de la necesidad de desempeñar eficientemente elecciones contundentes y específicas dentro del espectro de la cotidianidad; y, en este sentido, el precio a pagar por dicho incremento de eficiencia es la adquisición de información generalizada sin pasar por filtros verificativos demasiado delicados y suntuosos. Sin embargo, la presente práctica no se libra de una amplísima amalgama de contratiempos a propósito de un uso imprudente e incorrecto. El problema principal de las valoraciones prejuiciosas y estereotipadas es que, debido a su inherente simplicidad y comodidad, tendemos a servirnos de ellas en contextos que requieren un tratamiento de la información mucho más complejo. Aquí cabría señalar dos tipos de errores sistemáticos en el procesamiento cognoscitivo: en primer lugar, la atribución de nociones laxas y genéricas a conductas precisas e individuales nos impide apreciar que los elementos pertenecientes a una categoría pueden experimentar una extensa diversidad de comportamientos, inclusive contradictorios entre sí; y, en segundo lugar, la operatividad de los juicios rápidos y las nociones preconcebidas fomenta una gran aversión al cambio: son fáciles de adoptar y expandir, pero difíciles de alterar o eliminar. Ambos factores crean el cóctel perfecto para que los individuos se enquisten en sus razonamientos falaces en virtud de sus propios intereses, esto es, recopilando, recordando y utilizando argumentos con los que coinciden, a la par que ignorando, olvidando o rechazando aquellos que están en su contra.