Estrés, ansiedad y BRUXISMO: cómo afecta tu mente a tus dientes
El bruxismo no siempre empieza en la boca. Muchas veces empieza en la cabeza. 😬 Estrés, ansiedad, tensión emocional, frustración o incluso ciertos rasgos de personalidad pueden hacer que aprietes la mandíbula sin darte cuenta, especialmente durante el día. Y con el tiempo, ese gesto repetido puede traducirse en desgaste dental, dolor mandibular, cefaleas, sobrecarga muscular y problemas en la ATM. Por eso, tratar el bruxismo no consiste solo en poner una férula. En muchos pacientes también es clave abordar la parte psicológica: aprender a detectar cuándo aprietan los dientes, reducir la tensión acumulada y trabajar el estrés y la ansiedad que están detrás del problema. Aquí es donde entran estrategias como la terapia cognitivo-conductual, la educación del paciente, la higiene del sueño, las técnicas de relajación y el entrenamiento para mantener la mandíbula en reposo. Porque si no se trata la causa que lo alimenta, el problema puede seguir ahí aunque protejas los dientes. En resumen: el bruxismo no es solo dental, también es emocional y neuromuscular. Y entender eso cambia por completo la forma de tratarlo. Comenta BRUXISMO y te enviamos el vídeo completo donde explicamos las causas del bruxismo y los tratamientos más eficaces. 👇🦷 #Bruxismo #Estrés #Ansiedad #DolorMandibular #ATM