Cuando los CELOS no son el verdadero PROBLEMA
Cuidado, porque muchas veces no puedes fiarte solo de lo que las personas dicen que les pasa. En esta pareja de la la isla de las tentaciones 10, Ataman y Leila, aparentemente el problema está en él: los celos, la desconfianza, la inseguridad. Pero si escuchas con atención, quizá el conflicto de fondo no sea ese. Quizá lo que realmente ocurre es que ella no sabe si quiere seguir en la relación. Y cuando una persona duda, esa ambivalencia muchas veces alimenta la inseguridad del otro. Aquí entra una distinción fundamental en psicología clínica:la demanda explícita y la demanda implícita. La demanda explícita es lo que el paciente dice que le pasa. Su motivo de consulta. Lo que cree que necesita resolver. La demanda implícita es lo que está ocurriendo por debajo. El conflicto real. La herida, el patrón o la dinámica que sostiene el síntoma. Y muchas veces la demanda explícita no es el problema de fondo, sino su consecuencia. En este caso, la demanda explícita sería: “queremos que él deje de ser celoso”. Pero la demanda implícita podría ser otra muy distinta: “ella necesita tomar distancia para descubrir si realmente quiere seguir en esa relación”. Por eso, en consulta no basta con escuchar la superficie. Hay que saber pensar clínicamente, leer entre líneas e intervenir con profundidad y precisión. Este domingo 26 de abril vamos a impartir gratis una clase sobre técnicas para intervenir de forma profunda y segura con tus pacientes. 🧠 Si eres psicólogo o estudiante de psicología envíame por mensaje de Instagram la palabra “CLASE” para apuntarte gratis. Vamos a analizar casos reales de pacientes reales y a trabajar claves clínicas muy útiles para tu práctica.