LaLlave TV

Por qué tu cuerpo se cierra cuando más quieres disfrutar: Cortisol y Deseo.

Hola a todos, bienvenidos a un nuevo episodio. Hoy quiero que hagamos una pausa. Si estás escuchando esto en el auto de regreso a casa, cocinando, o acostada en tu cama intentando desconectarte de un día caótico... inhala profundo. Exhala. Quédate aquí conmigo, porque hoy vamos a hablar de algo que te va a quitar un peso gigante de la espalda.​¿Te ha pasado alguna vez que estás en el lugar perfecto, con la persona correcta, la luz es la adecuada, racionalmente quieres conectar, pero cuando llega el momento... tu cuerpo simplemente no responde? Sientes una desconexión total del cuello hacia abajo, sequedad, apatía o incluso una tensión incómoda en la pelvis que te hace querer terminar rápido o, peor aún, ni siquiera empezar.​Lo primero que suele aparecer en ese instante es la mente como un juez implacable: “¿Qué me pasa?”, “¿Ya no me atrae mi pareja?”, “¿Se me acabó el amor?”, “¿Estoy rota?”.​Hoy, desde mi mirada como enfermera y sexóloga clínica, vengo a decirte algo que probablemente nadie te ha dicho en un entorno médico tradicional: No estás rota. De hecho, tu cuerpo está funcionando a la perfección. Lo que estás experimentando no es falta de amor, es pura biología: es el impacto directo del cortisol en tu sistema nervioso y vascular. Quítate la culpa, porque hoy vas a entender el porqué. '