LaLlave TV
El postbiótico que podría mejorar la fertilidad femenina después de los 35 años

Articulo

El postbiótico que podría mejorar la fertilidad femenina después de los 35 años

Un nuevo estudio apunta al papel de la microbiota endometrial y de una bacteria beneficiosa, Lactobacillus gasseri, en la salud del endometrio y la implantación embrionaria

La fertilidad femenina está condicionada por numerosos factores y, con el paso de los años, las posibilidades de lograr un embarazo pueden disminuir. Tradicionalmente, gran parte de la atención se ha centrado en la reducción de la reserva ovárica y en el descenso de la calidad de los óvulos y embriones asociado al envejecimiento reproductivo. Sin embargo, una nueva investigación pone el foco en otro elemento fundamental: la salud del endometrio y su microbiota.

Un estudio publicado en la revista científica Cell Host & Microbe ha analizado la relación entre determinadas bacterias presentes en el endometrio y la fertilidad de mujeres de diferentes edades. Los resultados apuntan a que una bacteria concreta, Lactobacillus gasseri, podría desempeñar un papel relevante en el mantenimiento de un entorno endometrial saludable y receptivo.

La investigación abre una interesante vía para estudiar nuevos tratamientos destinados a mejorar la fertilidad femenina, especialmente en mujeres mayores de 35 años. Sin embargo, sus autores subrayan que se trata de una investigación inicial y que todavía son necesarios estudios más amplios antes de considerar estos hallazgos como un tratamiento disponible para la infertilidad.

El endometrio también juega un papel fundamental

Cuando se habla de fertilidad suele prestarse especial atención a los ovarios, la reserva ovárica y la calidad de los embriones. Sin embargo, para que un embarazo prospere es necesario que el embrión pueda implantarse correctamente en el útero.

El endometrio es el tejido que recubre el interior del útero y que experimenta diferentes cambios a lo largo del ciclo menstrual. Durante el periodo adecuado, debe encontrarse en unas condiciones determinadas para favorecer la implantación del embrión.

La investigadora Rong Li, autora principal del estudio y médica del Tercer Hospital de la Universidad de Pekín, destaca precisamente esta cuestión: el envejecimiento reproductivo no depende únicamente de los cambios que experimentan los ovarios. El estado del entorno uterino también puede influir en las posibilidades de conseguir un embarazo.

La investigación plantea que, con la edad, pueden producirse modificaciones en determinadas poblaciones bacterianas del endometrio. Y entre ellas destaca especialmente Lactobacillus gasseri.

La importancia de la microbiota endometrial

El cuerpo humano alberga comunidades de microorganismos que participan en numerosos procesos relacionados con la salud. La microbiota intestinal es probablemente la más conocida, pero existen microorganismos en diferentes partes del organismo que también pueden desempeñar funciones importantes.

En este caso, los investigadores analizaron específicamente la microbiota presente en el endometrio.

Para ello estudiaron muestras endometriales de 149 mujeres de entre 20 y 45 años que estaban recibiendo tratamiento por problemas de fertilidad. Las participantes fueron divididas en diferentes grupos de edad para analizar si existían diferencias relacionadas con el envejecimiento reproductivo.

Los resultados mostraron que las mujeres más jóvenes presentaban una mayor presencia de determinadas bacterias del género Lactobacillus. Entre ellas destacó especialmente Lactobacillus gasseri, cuya abundancia disminuía a medida que aumentaba la edad.

Un aspecto especialmente interesante fue que los investigadores no observaron grandes diferencias en la diversidad general de microorganismos entre los grupos. Las diferencias parecían estar relacionadas principalmente con la presencia o ausencia de determinadas especies bacterianas concretas.

¿Qué relación existe entre Lactobacillus gasseri y el embarazo?

Los investigadores continuaron siguiendo a las participantes durante un año. De ellas, 93 recibieron transferencias de embriones y se registraron 56 embarazos clínicos.

Aunque las tasas de embarazo no presentaron diferencias estadísticamente significativas entre los distintos grupos de edad, los investigadores observaron un dato relevante: las mujeres que lograron quedarse embarazadas presentaban una mayor abundancia de bacterias del género Lactobacillus en el endometrio que aquellas que no consiguieron el embarazo.

Posteriormente, el equipo analizó diferentes cepas de Lactobacillus para determinar cuáles podían tener un efecto más favorable sobre las células endometriales.

Entre las cinco cepas estudiadas, Lactobacillus gasseri destacó por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, además de mostrar una mayor capacidad para adherirse a las células del endometrio.

Estos resultados llevaron a los investigadores a estudiar con mayor profundidad uno de los componentes producidos por esta bacteria.

El papel de los exopolisacáridos

Uno de los elementos que más interés ha despertado en la investigación son los exopolisacáridos (EPS) producidos por Lactobacillus gasseri.

Los investigadores estudiaron células estromales endometriales humanas y observaron que determinados componentes derivados de esta bacteria podían contribuir a proteger estas células frente a algunos procesos relacionados con el envejecimiento.

La investigación también incluyó experimentos en modelos animales. En ratones de mayor edad, la administración de exopolisacáridos derivados de L. gasseri se relacionó con mayores tasas de implantación embrionaria.

Estos resultados son especialmente relevantes porque plantean una posibilidad diferente: en lugar de utilizar necesariamente microorganismos vivos, determinados componentes producidos por ellos podrían ser los responsables de algunos de sus efectos beneficiosos.

De confirmarse en futuras investigaciones, esta estrategia podría facilitar el desarrollo de tratamientos más específicos basados en determinados productos bacterianos.

¿Podría convertirse en un tratamiento para la infertilidad?

Esta es precisamente una de las grandes preguntas que plantea el estudio.

Los investigadores consideran que el endometrio podría representar un objetivo terapéutico interesante para abordar determinados aspectos relacionados con el envejecimiento reproductivo.

Sin embargo, los resultados todavía no permiten afirmar que un suplemento con Lactobacillus gasseri aumente la fertilidad femenina.

El estudio se encuentra en una fase inicial y será necesario realizar investigaciones clínicas más amplias para determinar si modificar la microbiota endometrial puede traducirse realmente en un aumento de las tasas de embarazo y nacimientos.

Además, los propios investigadores advierten de que no se debe extrapolar directamente estos resultados a los productos comerciales disponibles actualmente.

Cuidado con los suplementos de venta libre

Ante la aparición de investigaciones relacionadas con la microbiota y la fertilidad, puede resultar tentador recurrir por cuenta propia a suplementos que contengan Lactobacillus gasseri.

Sin embargo, los autores del estudio advierten de que la eficacia de los productos disponibles actualmente en el mercado para tratar la infertilidad no ha sido demostrada.

Por tanto, consumir un suplemento de venta libre no equivale al tratamiento experimental utilizado en la investigación y no puede considerarse una terapia para mejorar la fertilidad.

Las mujeres que estén intentando quedarse embarazadas y tengan dificultades para conseguirlo deberían consultar con profesionales sanitarios especializados en reproducción antes de iniciar cualquier tratamiento o suplemento.

Una nueva perspectiva sobre el envejecimiento reproductivo

El interés de esta investigación va más allá de una bacteria concreta. El estudio contribuye a reforzar una idea cada vez más presente en la investigación reproductiva: la fertilidad femenina es un proceso complejo en el que intervienen diferentes factores.

La edad influye en la reserva ovárica y en la calidad de los óvulos, pero también pueden ser relevantes el estado del útero, el endometrio, el sistema inmunitario y el entorno microbiano.

La posibilidad de actuar sobre el microambiente endometrial podría abrir una nueva línea de investigación complementaria a las estrategias actuales de reproducción asistida.

En este sentido, los investigadores consideran que la salud del endometrio y su microbiota local merecen una mayor atención en el estudio del envejecimiento reproductivo.

Un avance prometedor, pero todavía en investigación

Los resultados obtenidos con Lactobacillus gasseri y sus exopolisacáridos son prometedores, pero todavía es pronto para hablar de un tratamiento definitivo contra la infertilidad relacionada con la edad.

La investigación aporta una posible nueva vía para comprender cómo interactúan microbiota, sistema inmunitario y salud endometrial, pero serán necesarios nuevos ensayos clínicos para determinar su verdadera eficacia y seguridad.

Por ahora, el mensaje más importante es de prudencia: no existe evidencia suficiente para recomendar suplementos de Lactobacillus gasseri como tratamiento de la infertilidad.

Lo que sí demuestra esta investigación es que el estudio de la microbiota reproductiva está adquiriendo cada vez mayor importancia y podría convertirse en una de las líneas de investigación más interesantes para comprender y abordar algunos problemas relacionados con la fertilidad femenina.

SEO | Fertilidad femenina y microbiota

Palabras clave: fertilidad femenina, fertilidad después de los 35 años, microbiota endometrial, Lactobacillus gasseri, infertilidad femenina, endometrio, embarazo, implantación embrionaria, reproducción asistida, postbióticos, salud reproductiva, microbiota y fertilidad.

Meta descripción: Un nuevo estudio analiza el papel de Lactobacillus gasseri y sus postbióticos en la salud del endometrio y su posible relación con la fertilidad femenina después de los 35 años.