“Un cliente exigente te obliga a ser más exigente contigo mismo.”
“Un cliente exigente te obliga a ser más exigente contigo mismo.” Para Octavio Rodríguez, trabajar con compañías como Endesa, especialmente en materia de seguridad y calidad, ha obligado a Rodritol a elevar continuamente sus procesos y estándares. Pero hay una filosofía que no cambia cuando el cliente es más pequeño: todos deben recibir el mismo nivel de calidad y compromiso. Porque la exigencia de los grandes clientes puede ayudarte a mejorar, pero el verdadero nivel de una empresa se demuestra cuando mantiene ese estándar con todos. Ahí puede estar una de las claves para construir relaciones que duren décadas.