“Yo nunca he visto un Ferrari meterse en una gasolinera a lavar con rodillos.”
No basta con saber reparar un megayate. Hay que saber trabajar dentro de uno. Octavio Rodríguez lo explica con una comparación muy sencilla: El conocimiento técnico en Canarias existe. El reto ahora es adaptar la forma de trabajar al nivel de exigencia de un mercado completamente diferente. Porque atraer superyates a Canarias no significa únicamente reparar barcos. Significa atraer embarcaciones con tripulaciones de 15, 16 o 18 personas que necesitan alojamiento, restauración y servicios durante su estancia. Una oportunidad que puede generar negocio mucho más allá del propio sector naval. El reto no es solo conseguir que pasen por Canarias. Es conseguir que quieran parar aquí.