Signo de Muller
Es la pulsación rítmica de la úvula sincronizada con cada latido cardíaco y es uno de los signos clásicos de la **insuficiencia aórtica grave**. Su fisiopatología se explica por el aumento de la presión de pulso característico de esta enfermedad. En la insuficiencia aórtica, durante la diástole parte de la sangre regresa desde la aorta al ventrículo izquierdo, lo que disminuye la presión diastólica. Para compensarlo, el ventrículo izquierdo aumenta el volumen sistólico expulsado en la siguiente sístole, elevando la presión sistólica. El resultado es una presión de pulso muy amplia que genera pulsaciones visibles en arterias y tejidos muy vascularizados, incluida la úvula. El signo de Müller forma parte de los múltiples signos periféricos de la insuficiencia aórtica crónica, junto con el pulso de Corrigan, el signo de Quincke, el signo de Musset o el soplo de Duroziez. Aunque hoy en día el diagnóstico se confirma mediante ecocardiografía, sigue siendo un ejemplo clásico de cómo una exploración física cuidadosa puede revelar una valvulopatía importante.