De Alpargatas a Eventos: Emprendimiento desde los 14
Hay negocios que fracasan por una mala idea. Y otros, simplemente, porque el contexto cambia por completo. Javier Cortezo lo vivió con Dontochelli. Vendieron 1.200 alpargatas en el primer mes, agotaron el stock y todo apuntaba a que sería un éxito. Entonces llegó la pandemia. Fábricas cerradas, tiendas cerradas y, cuando parecía que podían volver, los costes de producción habían subido un 130%. El proyecto dejó de ser viable. A veces, emprender también significa aceptar que no todos los fracasos son culpa de una mala gestión. Lo importante es quedarse con el aprendizaje... y no descartar volver cuando el momento sea el adecuado.