El Origen de Rodritol: Un Pequeño Taller Familiar
YA DISPONIBLE EL PODCAST Todo empezó con el proyecto Apolo de la NASA… y una avería que nadie podía resolver un domingo. El padre de Octavio Rodríguez llegó a Canarias para trabajar en la subestación eléctrica del complejo de antenas que participó en el seguimiento del proyecto Apolo. Tiempo después, un barco de Transmediterránea sufrió una avería y necesitaba seguir navegando. Buscaron a quien pudiera resolverla. Él lo consiguió. A partir de ahí montó un pequeño taller de apenas 2×2 metros, donde comenzó a rebobinar motores mientras su mujer le ayudaba. Así empezó Rodritol. Más de medio siglo después, aquel pequeño taller se ha convertido en un grupo empresarial con cerca de 250 personas y proyectos industriales de enorme dimensión. Las grandes empresas no siempre empiezan con un gran plan. A veces empiezan simplemente resolviendo muy bien el primer problema.