Salto Gigante: De la Ingeniería a la Nave Industrial
“¿Cómo c*ño vamos a llenar esto?” Pasaron de un pequeño taller en Las Alcaravaneras a una nave de 600 m². Años después dieron el salto a una de 2.500 m² y Octavio Rodríguez volvió a pensar lo mismo: aquello era demasiado grande. La llenaron. Después tuvieron que ampliarla con otros 1.500 m². Y hoy, incluso con esa ampliación, reconoce que necesitarían todavía más espacio. Una buena muestra de cómo se construye una empresa durante décadas: crecer, asumir riesgos y conseguir que lo que ayer parecía enorme, mañana vuelva a quedarse pequeño. ¿Te ha pasado alguna vez mirar un reto y pensar que te quedaba demasiado grande?