El romance se sostiene en la fantasía
El amor no es lo mismo que el romance, pero Bear nunca entendió la diferencia. Nikki le dijo que no sentía amor y que necesitaba experimentarlo para poder escribir. Bear asumió que quería escribir un romance, pero ella aclaró que se trataba de una historia de amor. Él creía que eran lo mismo, y ahí estuvo su tragedia. En el guion disponible públicamente, la primera escena mostraba a Bear viendo una película romántica cuyo protagonista se preguntaba qué significaba amar de verdad y concluía que era lo que sentía por ella. Esto sugiere de dónde surgió su idea: creció solo y sin figuras parentales presentes, así que, sin modelos cercanos de pareja, construyó su concepto del amor a partir del romance que veía en las películas. Nunca comprendió la diferencia. El romance se sostiene en la fantasía y en la idealización del otro mientras que el amor se sostiene en la realidad, en aceptar al otro con toda su complejidad. Bear nunca lo entendió. Para Fromm, el amor es un arte, y como todo arte, es un acto, no un sentimiento pasivo que simplemente nos ocurre. Su corazón está en dar lo que está vivo en uno: interés, comprensión, alegría, humor, hasta tristeza, de una manera que enriquezca la vida del otro. Pero Bear solo buscaba recibir. No veía a Nikki como un fin, sino como un medio para llenar su vacío. Por eso no le importó quitarle su autonomía, su libertad, ni su dignidad. Su deseo lo dijo todo: no pidió valor para decirle la verdad, ni que ella fuera feliz. Pidió que lo amara más que a nadie. Fromm identifica cuatro elementos inseparables del amor. Y Bear falló en los cuatro. El primero es el cuidado: la preocupación activa por la vida del otro. Bear sabía que Nikki sufría… y lo ignoró. El segundo es la responsabilidad: responder a las necesidades del otro, aunque no coincidan con las nuestras. Nikki expresó las suyas, pero Bear solo respondió a las propias. El tercero es el respeto: ver a la persona tal como es y desear que crezca según su naturaleza, no según la nuestra. Nikki soñaba con ser escritora. Bear solo pensó en cómo convencerla de quedarse en su trabajo. Y con el hechizo, la convirtió en lo que él deseaba. Fromm advirtió que la responsabilidad sin respeto se degrada en posesión. El cuarto es el conocimiento: conocer al otro en sus propios términos, dejando de lado la imagen deformada que construimos de él. Bear creyó que Nikki odiaría las piedras energéticas… hasta que ella le regaló un ojo de tigre. No conocía su mala relación con su padre, ni sus sueños, ni casi nada de ella. Nunca la conoció de verdad. Y queda claro entonces que Bear nunca amó a Nikki. Fue solo el reflejo de su propio vacío… buscando a alguien que lo llenara. Conviértete en miembro de este canal para disfrutar de ventajas: https://www.youtube.com/channel/UC83J3suUsNnOacIkqOyKvhw/join Mis Libros: www.faridieck.com/collections/libros