La sensación de ser invisible
La soledad, la sensación de ser invisible y el miedo a que, si nos mostramos tal como somos, nadie vaya a elegirnos son experiencias con las que muchas personas pueden identificarse. El problema de Bear no fue sentir ese dolor, sino lo que decidió hacer con él. Es cómodo pensar que el problema siempre está afuera: en los demás, que no nos ven o no nos eligen. Mientras uno cree eso, nunca tiene que preguntarse por sus propias actitudes, por la forma en que se relaciona con los demás o por aquello que necesita trabajar en sí mismo. Y así es como uno queda atrapado, esperando que algo externo venga a arreglarlo todo. Pero hay una ironía en eso. La inseguridad que se aferra al otro, la necesidad constante de validación, el victimismo y el resentimiento suelen alejar a las personas, no acercarlas. El afecto no puede exigirse como compensación por todo lo que hemos sufrido. Nadie nos debe amor por haber estado solos. Nadie nos debe una oportunidad por haber sido amables. Y nadie tiene que convertirse en la solución de un vacío que no creó. Entonces, ¿qué podemos hacer con ese dolor? Volvamos a Fromm. Él decía que la mayoría vivimos preocupados por cómo ser amados, cuando la verdadera pregunta debería ser si nosotros mismos hemos desarrollado la capacidad de amar. Que alguien nos ame nunca depende por completo de nosotros. Siempre intervienen el azar, las circunstancias, el momento de la vida y, la libertad del otro, que, como decía Sartre, no puede forzarse. Pero nuestra capacidad de amar sí está en nuestras manos. Podemos aprender a tolerar que el otro es libre; a respetarlo, a ser más responsables afectivamente, a escuchar sin intentar controlar, a dar sin llevar la cuenta de lo que creemos que se nos debe y a aceptar los límites del otro. Podemos trabajar nuestras heridas, pedir ayuda, construir vínculos más sanos y dejar de esperar que alguien venga a rescatarnos de nosotros mismos. Nada de eso garantiza que una persona en particular vaya a amarnos. Pero sí aumenta la posibilidad de construir relaciones mucho más satisfactorias. Y, aunque el amor nunca está asegurado, al menos dejaremos de convertir el miedo a la soledad en una prisión para nosotros y para quienes decimos amar. Conviértete en miembro de este canal para disfrutar de ventajas: https://www.youtube.com/channel/UC83J3suUsNnOacIkqOyKvhw/join Mis Libros: www.faridieck.com/collections/libros