LaLlave TV

Si existe Dios, ¿por qué ocurren cosas tan horribles?

Si existe Dios, ¿por qué ocurren cosas tan horribles? Esta es una de las preguntas más antiguas y más difíciles del pensamiento humano y está en el centro de la película The Green Mile. ¿Por qué, si Dios existe y es bueno, dos niñas pequeñas son violadas y asesinadas? ¿Por qué hay tanta crueldad y tanto dolor en el mundo? A esta pregunta se le conoce conoce como el “problema del mal”. Y lleva más de dos mil años en el centro del debate sobre la existencia de Dios. Voy a explicarte algunos de los argumentos de ambos lados. Del lado creyente, la tradición cristiana ha dado varias respuestas. Una de ellas, y quizá la más conocida, es la del libre albedrío. Dios creó al ser humano libre, y la libertad implica, por definición, la posibilidad de elegir el mal. Si Dios hubiera creado seres programados para hacer siempre lo correcto, no existirían el amor verdadero, la virtud ni el mérito. El mal moral sería, entonces, el precio inevitable de una libertad real, y Dios respeta tanto esa libertad que no la cancela, ni siquiera para evitar atrocidades. Otra explicación es la del mundo caído. Esta idea sostiene que la injusticia, la crueldad, la enfermedad y el sufrimiento no forman parte del mundo tal como Dios lo pensó originalmente, sino que son consecuencia del pecado original de Adán y Eva. O sea que el mal entró al mundo a través de la ruptura provocada por el ser humano, no por Dios. Y una última explicación plantea que el sufrimiento es necesario para el crecimineto del alma. Ahora, vámonos al otro lado del debate. El argumento más clásico lo formuló Epicuro y lo retomó David Hume: si Dios quiere evitar el mal y no puede, entonces no es omnipotente; si puede pero no quiere, entonces no es bueno; y si puede y quiere, ¿de dónde sale entonces el mal? Otro argumento es que aún si aceptamos que cierto sufrimiento podría tener sentido, la cantidad y la gratuidad del dolor en el mundo parecen desproporcionadas. ¿Qué lección puede sacar un niño que muere de leucemia a los cuatro años? Hay sufrimientos que no parecen enseñar nada ni construir nada. Un tercer argumento es el del mal natural. La libertad humana podría explicar guerras y abusos. Pero ¿y los huracanes? ¿Y las pandemias? Nada de eso se debe a una decisión libre, y sin embargo, está ahí. Y un cuarto argumento, que para mí es uno de los más demoledores, lo plantea Iván Karamázov en la novela de Dostoyevski. Iván dice que incluso si al final todo tuviera sentido, incluso si Dios revelara una armonía perfecta que justificara todo el sufrimiento… aun así, una sola lágrima de un niño torturado sería un precio demasiado alto. Y por eso él “devuelve el boleto”. No aceptaría entrar a un cielo construido sobre ese costo. Pero bueno, ni Stephen King ni la película parecen dar una respuesta definitiva a esta cuestión. Más bien, la historia parece encarnar la pregunta. Y nos deja a nosotros, como espectadores, con la responsabilidad de decidir qué hacer con ella. ¿Tú qué piensas sobre esto? ¿Hay algún argumento que te haga sentido? ¿O cómo la responderías tú? Conviértete en miembro de este canal para disfrutar de ventajas: https://www.youtube.com/channel/UC83J3suUsNnOacIkqOyKvhw/join Mis Libros: www.faridieck.com/collections/libros

Más vídeos del tema