En los últimos años, investigaciones científicas han revelado el impacto significativo que tiene el microbioma del hogar en nuestra salud. Se ha demostrado que la exposición moderada a microbios no solo es beneficiosa para el equilibrio inmunológico, sino que puede prevenir enfermedades como alergias y enfermedades autoinmunes. A pesar de la tendencia actual hacia la esterilización excesiva, los expertos advierten que el exceso de limpieza y el uso de productos antimicrobianos pueden alterar este equilibrio, lo que a largo plazo podría tener efectos negativos en nuestra salud.
El microbioma del hogar
Cada persona posee un microbioma único, formado por bacterias, virus, hongos y otros microbios que se encuentran en el cuerpo y en el entorno que nos rodea. Estos microbios no solo proceden de las personas que habitan el hogar, sino también de las mascotas, el aire, el agua y otros elementos naturales. De hecho, en el aire que circula por el hogar pueden habitar hasta 9,000 especies diferentes de microbios.
El microbioma del hogar es clave para la salud, ya que nuestros sistemas inmunitarios aprenden a reconocer lo que es peligroso y lo que no, en parte, gracias a los microbios presentes en el ambiente. La hipótesis de la higiene sugiere que la exposición a una variedad de microbios en la infancia y la adultez temprana es esencial para prevenir enfermedades autoinmunes y alérgicas, al educar al sistema inmunológico a diferenciar entre sustancias inofensivas y peligrosas.
Los riesgos de la sobreesterilización
Con el auge de productos de limpieza antimicrobianos, especialmente tras la pandemia, se ha fomentado una obsesión por la esterilidad. Sin embargo, los científicos advierten que la eliminación excesiva de microbios no solo debilita el sistema inmunológico, sino que también favorece la resistencia bacteriana, lo que puede empeorar la situación en lugares como los hospitales, donde los antimicrobianos son vitales.
Microbioma en viviendas urbanas vs. rurales
Las investigaciones sugieren que los hogares urbanos, alejados de la naturaleza, tienen un microbioma menos diverso y, por ende, presentan un mayor riesgo de enfermedades relacionadas con un sistema inmunológico desregulado. En contraste, las viviendas rurales, rodeadas de ecosistemas naturales como bosques y praderas, tienden a albergar un microbioma más equilibrado, lo que está asociado con una menor incidencia de enfermedades como el asma o las dermatitis atópicas en los niños.
Edificios probióticos
Una línea de investigación fascinante que están explorando los expertos es la creación de edificios probióticos. El arquitecto Richard Beckett, junto con Jack Gilbert, trabaja en el desarrollo de materiales de construcción vivos que integren bacterias beneficiosas en superficies como cerámica y morteros. Estos materiales podrían contribuir a la creación de hogares con un microbioma interior más saludable y equilibrado. El objetivo es diseñar casas que no solo sean funcionales, sino que también favorezcan la salud de los ocupantes, regulando su sistema inmunitario a través de la presencia de microbios beneficiosos.
Conclusión
En resumen, la exposición a un microbioma equilibrado en el hogar tiene beneficios para la salud, y el exceso de higiene podría ser perjudicial. Los científicos sugieren que, en lugar de buscar la esterilidad, es preferible aceptar y fomentar un entorno microbiano diverso y natural, algo que podría ser más fácil de conseguir en viviendas que integren materiales de construcción vivos y ecológicos.