Salud Mental: Cómo Diferenciar lo Controlable de lo Incontrolable para Vivir con Mayor Paz
La salud mental es un componente esencial de nuestro bienestar, aunque a menudo se ve afectada por factores que están fuera de nuestro control. Es fundamental aprender a distinguir entre lo que podemos cambiar y lo que debemos aceptar. Esta distinción nos ayuda a reducir la carga emocional que podemos sentir al preocuparnos por asuntos que escapan de nuestro control.
La Frase «Yo Soy Yo y Mi Circunstancia» en Salud Mental
Apropiándonos de la reflexión de Ortega y Gasset, «yo soy yo y mi circunstancia», podemos aprender a identificar las áreas en las que podemos intervenir y dirigir nuestros esfuerzos hacia lo que sí está bajo nuestro control, sin desgastarnos en lo que no lo está. La salud mental se ve afectada por factores estructurales que no podemos modificar de forma individual, como las condiciones socioeconómicas, el acceso limitado a servicios de salud mental, o los sistemas de discriminación y desigualdad.
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Orden Mental y Salud Mental
La psicóloga Marta Freire compara nuestra mente con el orden en una casa. Tal como en el hogar podemos organizar nuestras pertenencias, en la mente también necesitamos ordenar pensamientos, tareas y preocupaciones. Cuidar de nuestra salud mental es como cuidar el orden de nuestro espacio: requiere prestar atención, priorizar, y establecer límites.
Consejos para Mejorar la Salud Mental
- Distingue Realidad de Ficción
Muchas veces, nuestro estrés y ansiedad provienen de preocupaciones imaginarias. Según Freire, identificar si algo es real o imaginario ayuda a reducir el sufrimiento. Pregúntate: ¿es esta preocupación real? ¿Puedo hacer algo al respecto? De esta forma, evitas que la mente y el cuerpo sufran por anticipado por situaciones que tal vez nunca ocurran. - Controlables vs. Incontrolables
Algunas preocupaciones, como el clima o decisiones políticas, no dependen de nosotros. Enfocar nuestro tiempo y energía en las variables que sí podemos controlar es clave para gestionar la salud mental. Plantearse preguntas como: «¿Qué puedo hacer con lo que depende de mí?» ayuda a aceptar lo incontrolable sin desgastarnos. - Aceptación en Lugar de Resignación
Aceptar lo incontrolable no es sinónimo de derrota. Aceptar significa vivir con consciencia plena, valorar lo que tenemos y visualizar hacia dónde queremos ir. Esta actitud permite que nuestras decisiones estén alineadas con nuestros objetivos a largo plazo, potenciando así el bienestar mental.
Conclusión: Hacia una Mejor Salud Mental a través de la Gestión de Pensamientos
La salud mental depende de nuestra capacidad de distinguir entre lo que podemos controlar y lo que no, priorizando nuestras energías en lo que realmente podemos influir. Este enfoque nos lleva a una vida más equilibrada y menos cargada emocionalmente, permitiéndonos tomar decisiones más alineadas con nuestro bienestar y crecimiento personal.