Un estudio reciente del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) ha demostrado que los espacios verdes urbanos tienen múltiples beneficios para la salud, especialmente en lo que respecta a la salud mental. Según el informe, estos espacios no solo mejoran el funcionamiento cognitivo, el estado de ánimo y la salud general, sino que también pueden tener un impacto positivo en la salud de los bebés y en la longevidad, al mismo tiempo que reducen los efectos nocivos de la contaminación del aire, el ruido y el calor urbano.
La Regla 3-30-300 de los Espacios Verdes
El estudio evaluó la relación entre la salud mental y la regla 3-30-300 de los espacios verdes, propuesta por el silvicultor urbano Cecil Konijnendijk. Esta regla se refiere a tres factores clave:
- Tres árboles visibles desde tu hogar.
- 30% de cobertura arbórea en tu barrio.
- Que el parque o espacio verde más cercano no esté a más de 300 metros de tu casa.
La investigación ha encontrado que esta regla está asociada con una mejor salud mental, menos visitas al psicólogo y un menor uso de medicación.
Espacios Verdes en Barcelona
El estudio, basado en una muestra de 3,145 personas de entre 15 y 97 años, revela que solo un pequeño porcentaje de los residentes de Barcelona cumplen con esta regla. De hecho, solo el 4,7% de la población encuestada cumple con todos los criterios de la regla 3-30-300. En comparación:
- 43% tiene al menos tres árboles en un radio de 15 metros de su hogar.
- 62,1% tiene acceso a un espacio verde importante dentro de 300 metros.
- 8,7% vive en una zona con suficiente cobertura de vegetación.
Por otro lado, 22,4% de los encuestados no tiene ninguno de estos elementos a su alcance.
Impacto en la Salud Mental
Aunque la visualización de árboles desde la ventana y el acceso a espacios verdes importantes no se asoció significativamente con una mejor salud mental, se encontró que los espacios verdes residenciales (aquellos directamente cercanos a la vivienda) sí tenían un impacto positivo en el bienestar psicológico de los habitantes.
El estudio también reveló que:
- 18% de los participantes reportaron tener mala salud mental.
- 8,3% había visitado a un psicólogo en el último año.
- 9,4% había tomado tranquilizantes o sedantes.
- 8,1% había utilizado antidepresivos en los últimos dos días.
Conclusión
Este estudio subraya la necesidad de más espacios verdes en las ciudades, especialmente en áreas urbanas densas como Barcelona. A pesar de que solo una pequeña parte de la población cumple con la regla 3-30-300, sus efectos positivos para la salud mental son claros. Los expertos abogan por la creación de una infraestructura verde bien distribuida que no solo aumente la biodiversidad en las ciudades, sino que también mejore la calidad de vida de los habitantes urbanos.