Potaje rápido de garbanzos: sabor casero en menos tiempo

Este potaje de garbanzos es perfecto para disfrutar de un plato reconfortante sin pasar horas en la cocina. Ideal para días fríos o cuando buscas un plato de cuchara cargado de nutrientes.


Ingredientes (para 4 personas)

  • 400 g de garbanzos cocidos (en conserva)
  • 1 puerro
  • 2 dientes de ajo
  • 2 zanahorias
  • 2 patatas medianas
  • 200 g de acelgas frescas
  • 1 cucharadita de curry
  • ½ cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharadita de comino en polvo
  • 1 litro de caldo de pollo sin sal (o caldo de verduras para versión vegana)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco para decorar
  • Sal al gusto

Preparación paso a paso

  1. Prepara las verduras:
    • Pela las zanahorias y córtalas en rodajas finas. Pela las patatas y, usando la técnica de chascar, córtalas en trozos pequeños. Lava el puerro y las acelgas, y pícalos en tiras.
  2. Sofríe los ajos:
    • Pela los dientes de ajo y pícalos finamente. En una cazuela, calienta el aceite de oliva y añade los ajos. Rehógalos a fuego lento, asegurándote de que no se doren para evitar un sabor amargo.
  3. Incorpora las verduras:
    • Añade a la cazuela el puerro, las zanahorias y las patatas. Tapa y cocina a fuego lento durante unos 10 minutos, removiendo ocasionalmente para que las verduras se rehoguen uniformemente.
  4. Añade las especias y el caldo:
    • Agrega el curry, la cúrcuma y el comino, y mezcla bien para integrar los sabores. Vierte el caldo caliente y añade las acelgas. Cocina todo a fuego medio, con la cazuela tapada, durante 15 minutos.
  5. Agrega los garbanzos:
    • Lava los garbanzos cocidos bajo agua fría y escúrrelos bien. Incorpóralos a la cazuela y cocina el potaje durante 10 minutos más para que todos los ingredientes se mezclen perfectamente.
  6. Decora y sirve:
    • Espolvorea perejil fresco picado sobre el potaje antes de servir. Acompaña con pan rústico para un toque especial.

Trucos y consejos para un potaje perfecto

  1. Dale cuerpo al caldo: Si prefieres un potaje más espeso, tritura un par de cucharadas de garbanzos con un poco de caldo y añádelo a la cazuela.
  2. Caldo casero: Prepara más cantidad de caldo cuando tengas tiempo y congélalo en porciones. Así tendrás siempre a mano un fondo sabroso y saludable.
  3. Técnica del chascar: Esta forma de cortar las patatas permite que suelten almidón durante la cocción, espesando el caldo de forma natural.
  4. Garbanzos secos: Si prefieres utilizar garbanzos secos, déjalos en remojo entre 8 y 12 horas y cocínalos durante 2 horas (olla tradicional) o 25 minutos (olla a presión). Añade la sal al final para que queden tiernos.