La miel en México: producción, tradición y bienestar
La miel, reconocida por sus múltiples beneficios nutricionales, medicinales y cosméticos, ocupa un papel clave en la estrategia de bienestar del Gobierno de México. Con el objetivo de incentivar su producción, comercialización y consumo a nivel nacional, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) ha implementado diversas acciones para apoyar a los apicultores y mejorar el acceso a este endulzante natural.
México, potencia mundial en producción de miel
En 2023, México se consolidó como el séptimo productor mundial de miel, aportando el 3.8% de la producción global, según el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP). Durante ese año, el país generó 58 mil toneladas de miel, con Yucatán liderando la producción con más de 9 mil toneladas, seguido por Chiapas, Jalisco y Veracruz.
A pesar de que Jalisco no fue el principal productor, destacó al obtener el mayor valor económico por tonelada, con un ingreso promedio de 51 mil 384 pesos. Esto resalta el potencial de la miel como fuente de ingresos para los apicultores y su importancia en la economía agrícola.
Un legado prehispánico que sigue vigente
El uso de la miel en México se remonta a la época prehispánica, cuando los mayas la consideraban un recurso sagrado con propiedades curativas y restauradoras. Hoy en día, sigue siendo valorada por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y antibacterianas, además de su amplio uso en productos cosméticos como mascarillas, bálsamos y sérums hidratantes.
Tiendas Bienestar: acercando la miel a las comunidades
En el marco de la estrategia Alimentación para el Bienestar, impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum, la miel tendrá un papel central en las Tiendas Bienestar, un proyecto que busca ofrecer productos saludables y accesibles en comunidades de alta marginación.
Para el 2025, se espera la apertura de 25 mil 600 Tiendas Bienestar, con el objetivo de eliminar intermediarios y permitir a los apicultores comercializar su producto de manera más justa, asegurando calidad y un mayor valor agregado.
Además de fomentar el consumo de miel, esta estrategia busca proteger a las abejas y promover prácticas apícolas sostenibles, esenciales para la polinización y el equilibrio ecológico.
Un recurso estratégico para la salud y el medio ambiente
Con un consumo per cápita anual de apenas 273 gramos, la promoción de la miel en México no solo beneficiará la nutrición de la población, sino que también impulsará la economía local y contribuirá a la conservación del medio ambiente.
Este enfoque integral refuerza la miel como un recurso de alto valor, tanto en términos de bienestar, economía y sostenibilidad.