Las casas blancas ya no son la única opción para los amantes del interiorismo. El reinado de los interiores minimalistas en tonos neutros parece haber llegado a su fin, con una explosión de color invadiendo hogares de todo el mundo. En 2024, surge una nueva tendencia que está dando mucho de qué hablar: la decoración mantequilla, un tono amarillo pastel que aporta calidez, luminosidad y un toque inesperado de diversión a cualquier estancia.

¿Qué es la decoración mantequilla?

La decoración mantequilla se basa en la incorporación de muebles, objetos decorativos y textiles en un suave tono amarillo pastel. Este color, que recuerda a la mantequilla derretida, añade una calidez relajante a cualquier espacio, convirtiéndolo en el complemento ideal para interiores que buscan un equilibrio entre lo moderno y lo acogedor.

Origen de la tendencia mantequilla

La historia del color mantequilla se remonta a los años 60, cuando el mobiliario comenzó a fabricarse con materiales como el plástico, lo que permitía una mayor variedad de colores. Según Ekaitz Ferrero, fundador de Umbo, un proyecto de muebles vintage, este tono es una evolución del blanco crudo, que con el tiempo y la exposición al sol, adquirió una suave tonalidad amarilla.

Además, Ferrero destaca que el interiorista Arne Jacobsen fue uno de los pioneros en la utilización del color mantequilla en sus diseños de muebles y espacios. Su enfoque minimalista, pero con toques cálidos, ayudó a que este tono suave se convirtiera en un símbolo del diseño escandinavo.

¿Por qué el color mantequilla es tendencia en 2024?

La razón detrás del auge del color mantequilla en 2024 es su capacidad para generar bienestar y serenidad. En una época marcada por el estrés y el ritmo frenético de la vida, encontrar un refugio en casa es fundamental. Según Ferrero, este tono ayuda a crear espacios en los que uno se siente bienvenido y en paz. «Es importante crear un espacio donde te apetezca estar», afirma.

Cómo integrar el color mantequilla en tu hogar

El color mantequilla es muy versátil y se puede incorporar de diversas maneras. Desde pequeños detalles decorativos hasta un rediseño completo, las opciones son infinitas. Aquí te dejamos algunas ideas:

  1. Pequeños objetos decorativos: Si prefieres empezar poco a poco, puedes añadir cojines, ropa de cama, velas o incluso libros con este tono. Estas pequeñas dosis de color darán un toque cálido y alegre sin grandes compromisos.Fotografía sugerida: Cojines en tonos mantequilla en un sofá de salón moderno.
  2. Muebles de exterior: El color mantequilla es ideal para terrazas y patios. Puedes elegir mesas de centro, sillas o incluso aparadores en este tono para un look fresco y acogedor.Fotografía sugerida: Terraza decorada con muebles en tonos mantequilla.
  3. Paredes en color mantequilla: Si te atreves con algo más grande, puedes pintar las paredes de tu hogar en tonos mantequilla. Este cambio transformará por completo el espacio, dándole una sensación de calidez y amplitud.Fotografía sugerida: Cocina o sala de estar con paredes en tono mantequilla.
  4. Muebles y accesorios: Desde aparadores con un toque industrial hasta mesas y lámparas en amarillo pastel, este tono encaja en diferentes estilos decorativos. Para los más atrevidos, el estilo de la chef Molly Baz es un ejemplo perfecto de cómo integrar completamente este color en una cocina, desde los muebles hasta los azulejos.Fotografía sugerida: Cocina decorada en tonos mantequilla, siguiendo la tendencia de 2024.

Combinaciones ganadoras con el color mantequilla

Si bien el color mantequilla es encantador por sí solo, también se puede combinar con otros tonos para crear un ambiente más dinámico:

  • Tonos tierra: Los colores neutros y cálidos, como el beige o marrón claro, complementan perfectamente el mantequilla.
  • Tonos pastel: Los colores pastel, como el rosa o verde menta, refuerzan la estética suave y acogedora.
  • Toques de rojo: Para un contraste atrevido, agrega detalles en rojo o tonos más intensos. Este contraste generará un look vibrante y moderno.