La comunicación en tiempos de coronavirus, ¿es mejor guardar silencio?

Durante las últimas semanas en las que el coronavirus ha puesto patas arriba todo lo que hasta ahora conocíamos, impactando así en los negocios, las marcas y profesionales del sector se enfrentan al reto de trazar una estrategia de comunicación que esté a la altura de las circunstancias. Pero, ¿es necesario lanzar una comunicación en todos los casos?

Tom Fishburne, autor del blog Marketoonist, experto en marketing y dibujante, reflexiona en su último post sobre cómo las marcas están afrontando la situación con mejor o peor tino. Como siempre, desde un punto de vista crítico que plasma en sus ilustraciones.

En esta ocasión, Fishburne se remonta al ejemplo a Marks & Spencer, compañía que durante la Segunda Guerra Mundial fabricó ropa para los británicos con los materiales limitados de los que disponían y a pesar de que más de 100 de sus tiendas fueran atacadas por bombardeos. Una contribución muy valorada y aclamada en el Reino Unido. «Estaban con nosotros cuando la mierda golpeó al ventilador, y después estuvimos con ellos por eso», dijo Mark Ritson en su artículo de Marketing Week.

Sin embargo, el afán de estar presentes en esta crisis no debe distraer a las marcas y hacerles caer en la superficialidad y el sinsentido. En este punto, Fishburne menciona a Jeff Beer, editor de Fast Company, quien se detuvo en 3 niveles de comunicación vía email protagonizados por las marcas durante estos días.

En primer lugar, el «mensaje de servicio», con el que las marcas «informan sobre un cambio en el servicio, una política actualizada o un descuento relevante» y que llega en un momento en el que las tiendas se han visto obligadas a echar el cierre.

El segundo ejemplo alcanza el nivel «amigo de marca». En esta comunicación, «las marcas que han construido una línea directa de comunicación con los clientes se sienten obligadas a reconocer al menos la situación, incluso si es solo para saludar con un «Estamos todos juntos», dice Beer.

En tercer lugar, explica un nivel de mensaje «completamente aleatorio»: «Acabamos de recibir su correo electrónico, gracias por comprar nuestra comida para gatos hace tres años».

En medio de esta avalancha de comunicaciones, el autor de Marketoonist tiene claro que «a veces la mejor comunicación no es la comunicación en absoluto». Como ejemplo, destaca a LVMH y Anheuser-Busch, cuyas líneas de fabricación se han reinventado para hacer desinfectante para manos. O Levi, Lush y Apple, que pagarán a su plantilla a pesar de la crisis a la que se enfrentan.

Marketoonist Marketoonist

En este enlace puede seguir las estrategias, campañas, iniciativas y acciones que están siguiendo las marcas a lo largo de estos días de cuarentena.

Fuente: http://ow.ly/TASL30qsxGE

Categoría: BUSINESS Domingo 17 de Mayo del 2020