Aprende a hacerte un buen masaje facial en cinco minutos

Si no tienes tiempo ni dinero para irte a un centro de estética a que te den un masaje facial increíble, prueba a hacértelo tú misma. No será igual de intenso ni de efectivo, pero una vez que aprendas la técnica básica, te ayudará a mitigar los signos de cansancio de la cara y a alisar la piel, que no es poco.

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Cuando hablamos de masaje nos vienen a la cabeza inmediatamente palabras que identificamos como sinónimas–descanso, relax, tranquilidad, bienestar…–, aunque también hay masajes, como el Kobido, que te muelen a palos –es una manera de hablar– y aunque el resultado es estupendo, el proceso –no apto para quejicas– se las trae.

Pues, además, de esas dos grandes tipologías de masajes, el placentero y el enérgico, también hay otro, que queda a medio camino, básicamente porque te lo haces tú misma y no puedes desconectar del mundo, pero funciona, que es lo que al final importa. Si aprendes a hacerte bien este masaje facial verás los resultados en forma de un rostro más descansado, una piel más lisa gracias a la estimulación de producción de colágeno, un cutis más iluminado como consecuencia de la oxigenación de los tejidos y la mejora de la circulación y una cara más tonificada y con menos arrugas al activar la musculatura facial. ¿A que estás deseando iniciar esta clase práctica de manualidades? Vamos por pasos:

1. Calienta en las manos una pequeña cantidad de crema antiarrugas y a continuación colócalas extendidas sobre la frente, con los dedos de ambas manos tocándose en el centro. Llévalas con una ligera presión y sin levantarlas hasta la sien. Repite el movimiento 10 veces.

2. Da pequeños golpecitos con la yema de los dedos alrededor de los ojos hasta llegar a las sienes.

3. Pon las manos al lado de la nariz y realiza unos ligeros pellizcos mientras te vas desplazando hacia las mejillas.

4. Sigue el arco nasogeniano (las dos grandes arrugas que van de la nariz a la boca) con el dedo corazón, de abajo a arriba, y cuando alcances el final presiona con varios dedos por debajo del pómulo hasta llegar a la ceja.

5. Coloca las manos en la mandíbula, rodeando el óvalo facial, y arrastra primero una de ellas hasta la oreja, mientras la otra sostiene la musculatura. A continuación hazlo con la otra mano. Repite la operación cinco veces.

6. Termina dándote pequeños toques con las yemas de los dedos por la cara, a modo de tecleo y finaliza colocándote las manos en las mejillas con una leve presión.

Fuente: http://ow.ly/LSiI30oORmK

Categoría: BELLEZA Viernes 24 de Mayo del 2019